Cuando se piensa en grandes animadores Disney, con frecuencia se citan nombres como Glen Keane, Andreas Deja, Tony Baxter o Milt Kahl, pero los estudios de animación también han tenido en sus filas otros grandes profesionales sin los cuales las películas no serían lo mismo. Uno de ellos es Kathy Zielinski.
Nacida en el sur de California, llegó a los estudios Disney en 1979 para trabajar en Tod y Toby y es la segunda mujer que logra aparecer en los créditos como supervisora de animación. En la película de El Jorobado de Notre Dame se encarga de animar al juez Frollo, un personaje que ya había sido ofrecido a Andreas Deja, conocido por dar vida a través del lápiz a personajes como Gastón, Scar o Lilo, pero declinó la oferta porque le hubiese gustado animar a Esmeralda, un personaje que ya había sido asignado a otro animador.





